Idealmente, el gobierno debería ser una suerte de cuidador, no de la gente en sí misma sino de las condiciones que permitirán a los individuos, productores, comerciantes, trabajadores, empresarios, ahorristas y consumidores para llegar a sus propios objetivos en paz. Si el gobierno hace eso, y no más, la gente podría proveerse a sí misma mucho mejor que lo que el gobierno posiblemente podría hacer.
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