jump to navigation

Socialismo

La esencia del socialismo es ésta: Todos los medios de producción se hallan bajo el control exclusivo de la comunidad organizada. Esto y nada más que esto es socialismo. Todas las demás definiciones son engañosas.

Resulta posible creer que el socialismo sólo puede ser materializado bajo condiciones políticas y culturales bien definidas. Tal creencia, sin embargo, no constituye justificación para confinar el término a una forma en particular de socialismo, negándoselo a otras formas posibles de materializar el ideal socialista. Los socialistas marxistas han sido muy celosos en destacar su particular forma de socialismo como el único socialismo verdadero y en insistir que todos los demás ideales y métodos para poner en práctica el socialismo no tendrían nada que ver con e modelo genuino. En lo político, esta actitud de los socialistas ha sido extremadamente astuta. Con seguridad habrían aumentado significativamente sus problemas si hubieran estado dispuestos a admitir que su ideal tenía algo en común con los ideales postulados por los dirigentes de otros partidos.

Jamás habrían logrado convencer a millones de ciudadanos alemanes descontentos de las bondades de sus postulados si hubieran admitido abiertamente que sus objetivos no eran fundamentalmente diferentes a los definidos por las clases gobernantes del estado de Prusia. Si se le hubiera preguntado a un marxista antes de 1917 de qué modo su socialismo se distinguía del perseguido por otros movimientos, especialmente los conservadores, habría contestado que, bajo el socialismo marxista, la democracia y el socialismo van indisolublemente unidos y, más todavía, que el socialismo marxista sería un socialismo sin estado porque propendía a abolirlo.